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encuentros

5 Diciembre 2008

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…Don’t you pretend
That I’m not alive…

¿Y qué pasó? Nada, a la niña murciélago nunca le pasaba nada.  Entonces lo vió. Era alto  y  escuálido, entre dientes sonrrió, parecía una capechana con sueter celeste. La mochila a su espalda se veía ridículamente pequeña. Desde lejos se dirijía hacia la niña murciélago,  pero aún estaba demasiado lejos; ella apenas alcansaba a notar algo bajo su ojo derecho: Oh! se delínia los ojos! pero eso no era delineador, ¿lo habrán golpeado? pero aquello era demasiado oscuro para ser un moretón.

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Ahahaha

15 Agosto 2008

Regresé a la Facultad; antes de cumplir la semana ya quería desertar…¡Mira que entrar a la 7:50!… Pero bueno, ya empezé ha hacer lo que hago mejor: tirar hueva. No la verdad hago hasta la tarea con gusto; visito muchas bibliotecas y me adapto a esos-adefecios humanos que son mis- nuevos compañeros (que nunca lean esto, que nunca lean esto). Ne!! pues si están bien raros, qué quieren que haga. Yo soy muy feliz.

En la Fac hay una feria de grupos indígenas y un niño otomí me cortó mi labio con su dedito lleno de comida u_u ( claro que me defendí: le apreté la naríz y le enseñé los dientes ). Yo le tomé muchas fotos: estaba bien mono.

A continuación, un texto de esos malos que hago.

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20 Julio 2008

Sucedió mientras estaba sentada en el cuarto de 2×2 y se hacía consiente de lo que pasaba en su entorno, empezando, claro, por ella misma: veía su reflejo en el mosaico.

Se podía apresiar el ruido de los árboles: hojas guerreando con hojas. La puerta trasera, la de la cosina, habría paso a nadie una y otra vez desesperada. La luz humeda apenas si rosaba los muebles.

E irrumpió rápido.

La descorga le rocorrió la columna para desembocar en la mente una imagen: en aquel momento la puerta resivía sin reparos a una criatura incorporea…puro gas que transitaba furioso un determinado espacio arrastrado con él polvo, ramas, basura y hojas.

Hojas.

No necesitó ver un rostro para distinguir su gesto; cerró lo ojos apollandose con ambas manos a las paredes contiguas, bajó la cabeza y sintió

 

PANICO.