Hace dos semanas, un miércoles, perdí mis llaves con el usb que me acababan de comprar porque, al igual que las últimas 5 memorias, había perdido la anterior; el jueves perdí mi credencial de la universidad; el viernes perdí $500 con los cuales pagaría las cuotas escolares de este semestre.
Para mi fortuna, encontré las llaves. Mis papás no saben que perdí la credencial y que ahora no puedo sacar libros de las bibliotecas y pagar grande en los camiones. Mis papás creen que ya acabé de pagar la cuota interna que venía debiendo desde agosto.
Ahora me tengo que dar mañas de trácala y pedirle a mis amigos que saquen libros por mí. Tengo que pagar $8.00 cada que quiero llegar en 15 minutos a la escuela; si pago $4.50 del metro llego en 40 minutos.
Con el dinero de la cuota apechugo y hago de tripas corazón, con suerte y no me la hacen de tos al momento de pagar la cuota siguiente; sin suerte, pero con mucha seguridad, agregan la cifra al monto que le debo a la universidad, que ya fácil son unos $10,000 que voy a tener que pagar cuando quiera mi título y eso espero sea cuando esté yo MUY emancipada.
Pero donde si me siento mala, malota, es cuando me sordeo y le pago boleto chico al chofer (boleto que no me da) o cuando me paso de lanza subiéndome sin pagar.

















